Esperanza Coronada

Solemnidad y emoción en el pontifical de coronación.

No había marcado el reloj aún el mediodía cuando una sonora ovación, al término de la interpretación del ‘Aleluya’, y gritos de vivas, celebraban la coronación canónica de Nuestra Señora de la Esperanza en el interior de la Catedral. A las 11,55 horas el arzobispo de Granada, Francisco Javier Martínez, le había impuesto a la dolorosa la corona, al término de una homilía en la que recordaba como desde hace décadas se esperaba este momento, refiriéndose al tiempo transcurrido a que “las cosas que se hacen muy a menudo se devalúan”,  por lo que “la espera sirve para que la alegría de hoy sea más pura y verdadera”, agradeciéndole a los hermanos de la corporación esa espera.

Miles de personas que llenaron casi al completo las naves de la Catedral para asistir a este solemne acto acompañado por el Coro y Orquesta Virgen Blanca de Madrid. Sin lugar a dudas, una ceremonia llega de emoción, La emoción en los ojos de los hermanos de la cofradía se hacía patente, habiéndose alcanzado el momento tantas veces soñado.

Al acto asistían numerosas representaciones de las instituciones civiles y militares de la ciudad. Así, por ejemplo, el consistorio estuvo representado por la edil de Turismo, Raquel Ruz, y los portavoces de PP, Rocío Díaz, y Ciudadanos, Manuel Olivares. No faltaron, además, otros concejales del Ayuntamiento, el Diputado nacional Luis Salvador, el presidente de la Real Federación de Cofradías , Jesús Muros, y la mayoría de hermanos mayores de las cofradías granadinas.

Recordamos que la corona impuesta a la dolorosa está realizada en plata y oro, procedentes de donaciones de los hermanos de la cofradía. Se trata de una pieza de joyería de amplio perfil ovalado y minuciosa decoración barroca. Está ornamentada en sus partes principales con un enrejado o maya de hilos de oro y pedrería. También se incluyen en el conjunto figuras de ángeles así como la Santísima Trinidad que remata la parte superior. La ráfaga de La corona está decorada con unas guirnaldas de flores y frutos tomadas de la Corona del Pueblo de la Virgen de las Angustias. Aparecen bajo la Trinidad un aro de doce estrellas montadas a modo de airones sobre muelles. La corona es obra del orfebre cordobés Manuel Valera, y llegaba hasta el paso de palio portada en las andas sacramentales cedidas por el convento de las Comendadoras de Santiago y que fueron portadas por el hermano mayor de la corporación, Francisco Millán, y tres integrantes de su junta de gobierno.

La solemnidad de la ceremonia se vió completado con un espléndido altar de coronación, con la dolorosa en su palio. El altar rendía homenaje a las virtudes teologales: Fe, Esperanza y Caridad; presidiendo el mismo, como es lógico, la Virgen de la Esperanza entronizada en su paso palio, y las imágenes de San Cecilio y San Juan de Dios. Casi a las 12,45 del mediodía concluía el ceremonial que ha hecho ver cumplido el sueño y anhelo de tantos cofrades granadinos. Con un sonoro ‘Viva la Virgen de la Esperanza’ y un nuevo aplauso de los asistentes se ponía fin a la procesión.

El regreso de la imagen a su templo de Santa Ana será esta tarde.

 

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