Belén en la Catedral

Era bendecido el pasado domingo.

Como es tradicional, el Belén catedralicio era bendecido en el IV Domingo de Adviento, a pocos días de la celebración de la gran fiesta de la Natividad del Señor. El Belén, sobre cuyo significado el Santo Padre ha escrito una Carta Apostólica, con el nombre de “Admirabile signum”, fue bendecido por nuestro arzobispo D. Javier Martínez, momentos antes del inicio de la Santa Misa que preside a las 12:30 horas, y cuya celebración también se iniciaba con el encendido de la cuarta y última vela de Adviento.

El Belén de la S.I Catedral podrá visitarse de forma gratuita durante las celebraciones litúrgicas de este tiempo de Navidad, así como todas las tardes, excepto en los días 24, 25 y 31 de diciembre, y el 1 y 6 de enero, y con el acceso a las visitas culturales que se realicen a la Catedral.

DIOS LLENA EL VACÍO HUMANO
En sus palabras durante la homilía, Mons. Martínez ha recordado la necesidad que todos tenemos, desde hace dos mil años y en todas las épocas de la historia, de la Venida de Dios a nuestros corazones y a nuestras vidas. Una necesidad que en nuestro tiempo se manifiesta a través del nihilismo y vacío que predomina pese a vivir en apariencia felices, con todas las comodidades, progresos y últimos avances tecnológicos; un vacío que también se deja sentir en el marco de la celebración navideña que prescinde de Dios y de todo signo que a Él reclame en sus luces, adornos y ausencia de cantos que festejan el Nacimiento del Hijo de Dios.

En este sentido, y sin censurar el sufrimiento o dolor que en estos días se puedan vivir, D. Javier Martínez animaba a los fieles a celebrar profundamente la Venida de Dios, cantando villancicos y bailando, como expresión de una alegría profunda que nace del corazón cuando nos sabemos amados por Dios infinitamente, cuando tomamos conciencia de “Su Amor por cada hombre”, por cada persona.

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